El proceso comienza con una consulta donde el médico evalúa los objetivos de pérdida de peso del paciente, su historial médico y su idoneidad para el procedimiento.
Es posible que los pacientes deban seguir pautas dietéticas específicas e instrucciones de ayuno antes del procedimiento.
Anestesia: El procedimiento generalmente se realiza con sedación leve o anestesia local para garantizar la comodidad del paciente.
Inyección endoscópica: Mediante un endoscopio (un tubo delgado y flexible con una cámara), el médico introduce el dispositivo por la boca hasta el estómago. El Botox se inyecta en áreas específicas de los músculos del estómago, en particular en la región pilórica, que controla el paso de los alimentos del estómago al intestino delgado.
El procedimiento suele durar entre 20 y 30 minutos, y los pacientes son monitoreados durante un breve período después antes de recibir el alta. Recibirán instrucciones sobre cambios en la dieta y cuidados de seguimiento.
Es necesario realizar visitas de seguimiento periódicas para controlar el progreso del paciente y realizar los ajustes necesarios en su plan de pérdida de peso.
No quirúrgico: El procedimiento es mínimamente invasivo y no requiere cirugía ni un tiempo de recuperación prolongado.
Control del apetito: Al ralentizar el vaciamiento gástrico, el procedimiento puede ayudar a reducir el apetito y la ingesta de alimentos.
Efectos temporales: Los efectos de las inyecciones de Botox son temporales, con una duración aproximada de 3 a 6 meses, lo que puede ser beneficioso para quienes buscan una ayuda a corto plazo para la pérdida de peso.
Procedimiento rápido: El procedimiento es relativamente rápido y se puede realizar de forma ambulatoria.
Minimally Invasive Approach: Gastric Botox is a minimally invasive weight-management procedure that does not require surgical stomach reduction.
Reducción del apetito: El tratamiento está diseñado para ayudar a reducir el apetito, lo que puede contribuir a una menor ingesta de alimentos.