El proceso comienza con una evaluación médica exhaustiva y una consulta con un profesional de la salud para determinar si el paciente es un candidato adecuado para el procedimiento. Esto incluye la evaluación de su historial médico, su estado de salud actual y sus objetivos de pérdida de peso.
Es posible que los pacientes deban seguir pautas dietéticas específicas e instrucciones de ayuno antes del procedimiento.
Anestesia: El procedimiento generalmente se realiza con sedación leve o anestesia local para garantizar la comodidad del paciente.
Colocación endoscópica: Mediante un endoscopio (un tubo delgado y flexible con una cámara), el balón desinflado se inserta por la boca hasta el estómago.
Inflado: Una vez colocado, el balón se llena con solución salina estéril hasta alcanzar el tamaño deseado, generalmente entre 400 y 700 mililitros.
Los pacientes suelen ser monitoreados durante un breve período después del procedimiento antes de recibir el alta. Recibirán instrucciones sobre cambios en la dieta y modificaciones en el estilo de vida que deben seguir mientras el balón esté colocado.
Control regular: Las visitas de seguimiento son necesarias para monitorear la evolución del paciente, abordar cualquier inquietud y ajustar la dieta según sea necesario.
Extracción: Después de seis meses (o según lo determine el profesional de la salud), el balón se desinfla y se extrae mediante un procedimiento endoscópico similar.
No quirúrgico: El procedimiento es mínimamente invasivo y no requiere cirugía ni un tiempo de recuperación prolongado.
Temporal: El balón es una ayuda temporal para la pérdida de peso y puede retirarse si es necesario.
Pérdida de peso: Los pacientes pueden lograr una pérdida de peso significativa, especialmente al combinarlo con una dieta saludable y cambios en el estilo de vida.
Mejora de la salud: La pérdida de peso puede mejorar afecciones relacionadas con la obesidad, como la diabetes, la hipertensión y la apnea del sueño.
Control de peso sin cirugía: El balón gástrico ofrece una alternativa no quirúrgica para el control de peso, sin necesidad de cirugía de estómago.
Saciedad temprana: Al ocupar espacio en el estómago, el balón ayuda a los pacientes a sentirse saciados antes y a reducir la ingesta de alimentos.