Los candidatos deben tener suficiente grasa corporal acumulada en otras zonas para la extracción necesaria para el procedimiento.
Los candidatos deben gozar de buena salud general, no fumar y tener expectativas realistas.
Adecuado para personas que buscan mejorar la forma y el tamaño de sus glúteos sin implantes.
Anestesia: La cirugía se realiza generalmente bajo anestesia general o sedación intravenosa.
Liposucción: El cirujano utiliza la liposucción para extraer grasa de zonas con exceso de grasa. Las zonas donantes más comunes incluyen el abdomen, los flancos, la espalda y los muslos.
Purificación: La grasa extraída se purifica para eliminar sangre, aceite y otras impurezas.
Inyección de grasa: La grasa purificada se inyecta estratégicamente en los glúteos para lograr la forma y el volumen deseados. El cirujano puede realizar varias inyecciones a diferentes profundidades para asegurar una distribución uniforme y resultados de aspecto natural.
Postoperatorio inicial: Los pacientes pueden experimentar hinchazón, hematomas y molestias tanto en las zonas tratadas con liposucción como en los glúteos. Generalmente se recetan analgésicos y prendas de compresión.
Restricciones de actividad: Se recomienda a los pacientes evitar sentarse o acostarse directamente sobre los glúteos durante al menos dos semanas. El uso de almohadas o cojines especiales puede ayudar a minimizar la presión en la zona tratada.
Tiempo de recuperación: La mayoría de los pacientes pueden retomar actividades ligeras en una o dos semanas, pero deben evitar las actividades extenuantes durante aproximadamente seis semanas.
Reducción de la hinchazón: La hinchazón disminuirá gradualmente en varias semanas o meses, y los resultados finales se podrán apreciar después de este período.
Inmediatos y a largo plazo: Los resultados iniciales son visibles una vez que disminuye la hinchazón, pero el resultado final puede tardar varios meses en desarrollarse por completo a medida que el cuerpo se adapta y cicatriza.
Duración: Los resultados suelen ser duraderos, especialmente si el paciente mantiene un peso estable y lleva un estilo de vida saludable. La grasa trasplantada se comporta como la grasa natural y puede fluctuar con los cambios de peso.